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«Prehistoria» de la bicicleta

La bicicleta es un invento de finales del siglo XVIII, pero hay quien sitúa el embrión de lo que conocemos hoy como bicicleta más de cien años antes, concretamente en 1645, cuando «el francés Jean Théson rodó en la localidad de Fontainebleau con un armatoste que él mismo impulsaba con los pies. Era ya una bicicleta. La idea se había materializado de una manera práctica». De ser cierto, no se explica que el celerífero surgiera en 1790, siglo y medio después.

Los hay que se remontan mucho más atrás y afirman que la idea de un vehículo de dos ruedas utilizado como medio de locomoción estaba en la mente de nuestros antepasados desde mucho antes. Hay quien la sitúa incluso en el Antiguo Egipto, aludiendo a unos grabados que aparecen en los jeroglíficos de un obelisco de Luxor (hoy situado en el centro de la Plaza de la Concordia, en París) y que dicen evocar a una figura humana sobre un aparato que parecido a una bicicleta.

A la hora de interpretar las figuras que aparecen este tipo de monumentos históricos, especialmente si no somos expertos en la materia, nuestra imaginación se puede extralimitar.

Pero si en alguna ocasión tienes oportunidad de contemplar algunas de estas obras que se mencionan a continuación, te indicamos lo que al respecto se comenta en «curioesfera.com«, dando por hecho que no hay ninguna base seria para atribuirle a Leonardo da Vinci el dibujo de una bicicleta, como también se ha llegado a escribir.

Evolución de la bicicleta a lo largo de los años

Se comenta

Dibujo atribuido a Da Vinci, sin fundamento

Etimología de la palabra bicicleta

La palabra bicicleta se introdujo en el idioma español en el siglo XIX procedente del francés bicyclette, forma diminutiva del inglés bicycle. En castellano se documenta por primera vez en un medio escrito (periódico) en el año 1899 por el autor catalán Aniceto de Pagés.

Bicicleta es palabra formada por dos vocablos tomados del griego: kuklos = círculo + el sufijo latino bi- = dos.

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