Regla 10-4 para escapar del Covid-19 y de la asfixia económica

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Regla 10-4 y Covid-19
Covid-19 y regla 10-4 (Imagen: fernando zhiminaicela - Pixabay )

El Covid-19 o coronavirus infecta nuestro organismo, pero la economía en recesión también asfixia. Parece que hemos entrado en una especie de callejón sin salida, al menos hasta que no se encuentre una vacuna y el tiempo apremia. La opción de permanecer encerrados en casa, solo puede ser temporal, por cuestiones económicas e incluso psicológicas. De ahí que se haya comenzado a hablar de la Regla 10-4 para escapar del Covid-19 y de la asfixia económica.

Algún día habrá que desescalar

Parece llegado el momento de empezar a pensar seriamente en lo que han dado en llamar la «desescalada», aunque sea siguiendo las más de las veces el método de ensayo y error. Pero un grupo de científicos del Instituto Weizmann de Israel, como indica BBC Mundo, habla de la regla 10-4 para el Covid-19, y algunos países parecen decididos a aplicarla.

¿En qué consiste la Regla 10-4 del Covid-19?

La propuesta de los científicos israelíes sugiere un modelo cíclico de 10 días de cuarentena y 4 de trabajo o de asistencia a clases para frenar la expansión del Covid-19, sin tener que paralizar totalmente las actividades, bien sean económicas o académicas.

Esta regla requeriría una coordinación dentro de la familia para que padres e hijos salgan los mismos días y coincidan juntos también en casa el resto de jornadas del ciclo.

¿En qué se fundamenta?

Según estudios en los que se basan estos investigadores, cuando una persona se infecta, se inicia un periodo de latencia de tres días hasta que empieza a tener síntomas y, por tanto, a poder contagiar a otras personas.

¿Por qué se considera eficaz?

Se entiende que si una persona se contagia en los días que acude al trabajo o a su centro escolar, permanecerá en él solo durante el período de latencia: tres o cuatro días. En ese espacio de tiempo parece confirmado que el paciente aún no tiene capacidad para transmitir el virus.

Será en plazo que le corresponde quedarse en casa cuando alcance el pico de la infección. De ese modo, las posibilidades de transmisión del virus se reducen muy notablemente –objetivo: R0 menor 1- para conseguir controlar la pandemia y, en el mejor de los casos, erradicar el virus.

¿Qué es el R0?

El R0 es el número de personas a las que otra contagiada (sintomática o asintomática) puede transmitir el virus, dentro de unas condiciones estándar; es decir, un patrón definido en el que se parte de que ninguna persona del entorno es asintomática y, por tanto, todas son susceptible de ser infectada. El R0 mide también la capacidad que tiene el virus para propagarse.

En el caso de una epidemia o pandemia, siempre se pretende que el número sea menor que 1, porque es la manera de reducirla y poder llegar a acabar con ella. Si el valor se mantiene por encima de 1, la expansión del virus seguirá creciendo de manera exponencial o fuera de control.

Esquema propagación virus
Esquema R0 de propagación del Covid-19

¿Basta la regla 10-4 por sí sola?

Con ser eficaz, no sería suficiente. Habría que seguir manteniendo vigentes las otras medidas ya ampliamente divulgadas por las autoridades: uso de mascarillas en lugares recomendados, lavado de manos constantemente, distancia social, etc.

Ventajas

Se puede aplicar a muchas de las actividades laborales y académicas, ahora que se habla como alternativa poco viable de dividir a los alumnos en dos grupos para que asistan a clase en semanas alternativas, y hará que se produzcan menos aglomeraciones en los transportes públicos.

No sería de aplicación en el caso de fiestas, conciertos o espectáculos deportivos de afluencia masiva.

Regreso al pasado

La pandemia del coronavirus está abocando a la población mundial a una situación sin precedentes y la invita a mantenerse fuera de alcance del agente infeccioso: por los términos que se emplean, diríase que en alto; pero la economía -en casos, puede traducirse por hambre-, al mismo tiempo, empuja a esa misma gente a bajar al ruedo. Gran dilema.

Arca de Noé

Relata la Biblia que Noé, durante el Diluvio Universal, antes de desembarcar del arca soltó, primero, un cuervo, que no regresó; y posteriormente, una paloma, la cual volvió con una rama de olivo en el pico. Era señal de que los árboles habían quedado ya al descubierto y, aunque pudiese que el agua siguiese llegando al cuello, parecía que era el momento de salir. Prolongar la estancia dentro de la rudimentaria embarcación se hacía muy difícil.

Subidos al tejado

Si hacemos caso a la terminología empleada actualmente, parece más bien que nos hayamos subido al tejado de las casas para evitar la exposición a la oleada del coronavirus. Por eso, no es útil la suelta de ningún ave y, por el contrario, los expertos hablan de desescalada.

Los países del mundo han empezado la desescalada, a “bajar del tejado” por la grada o escalera, peldaño a peldaño y estirando bien el pie, con mucho tiento, para comprobar con la punta si aún hay agua. La regla 10-4 para el Covid-19, es otra propuesta de desescalada que apuntan un grupo de científicos del Instituto Weizmann de Israel, como recoge BBC Mundo.

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