Los niños, rehenes de las pantallas digitales recreativas

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Pantallas digitales recreativas y desarrollo intelectual del niño
Las pantallas digitales recreativas "influyen negativamente en el desarrollo intelectual del niño"

El desarrollo neuronal de niños y jóvenes se está viendo afectado grave y negativamente por el uso y abuso de las pantallas digitales recreativas o dispositivos digitales. Esa es la seria advertencia que el neurocientífico Michel Desmurget (Lyon, 1965) y autor del libro ‘La fábrica de cretinos digitales’, traslada a padres, madres y a la sociedad, en general.

“Por primera vez, niños con un coeficiente intelectual más bajo que sus padres”

Michel Desmurget (Lyon, 1965) es director de investigación en el Instituto Nacional de la Salud de Francia y, en una entrevista en BBC Mundo, habla del ‘efecto Flynn’ y de cómo por primera vez “se ha detectado que los ‘nativos digitales’ son los primeros niños que tienen un coeficiente intelectual más bajo que sus padres”. El neurocientífco lo achaca al abuso de las pantallas digitales recreativas que “alteran el desarrollo del cerebro de nuestros hijos y lo empobrecen”.

Efecto Flynn

“Estudios llevados a cabo a lo largo de los años –sigue diciendo el científico- han demostrado que el coeficiente intelectual ha venido aumentando sensiblemente de generación en generación por las mejoras en el acceso a la salud, en la enseñanza, en la nutrición… Es lo que se llamó el ‘efecto Flynn’, en atención al psicólogo estadounidense que describió este fenómeno”.

Sin embargo, en países en los que esos factores socioeconómicos se han mantenido sensiblemente estables durante décadas, por primera vez “se ha detectado que los ‘nativos digitales’ son los primeros niños que tienen un coeficiente intelectual más bajo que sus padres. Tendencia constatada en países como Noruega, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos o Francia, entre otros”, añade Michel Desmurget.

Potencial de plasticidad del cerebro

Para explicar este hecho, el investigador en su entrevista en BBC Mundo argumenta: “el cerebro no es un órgano estable. Sus características finales dependen de la experiencia (…) El potencial de plasticidad cerebral es extremo durante la infancia y la adolescencia. Después, comienza a desvanecerse. No desaparece, pero se vuelve mucho menos eficiente”.

Un cerebro como plastilina

Para hacer más comprensibles sus palabras, el autor del libro ‘La fábrica de cretinos digitales’ compara el cerebro con la plastilina: “Al principio –dice-, (el cerebro) es húmedo y fácil de esculpir. Pero con el tiempo se vuelve más seco y mucho más difícil de moldear. Algo similar a lo que ocurre con la plastilina”. Y alerta: “El problema con las pantallas digitales recreativas es que alteran el desarrollo del cerebro de nuestros hijos y lo empobrecen”.

Actividades potenciadoras del cerebro frente a las pantallas digitales recreativas

“Las actividades relacionadas con la escuela, el trabajo intelectual, la lectura, la música, el arte, los deportes, etc. tienen un poder estructurador y nutritivo del cerebro”, sigue diciendo, Michel Desmurget, para añadir que “varios estudios han demostrado que cuando aumenta el uso de la televisión o los videojuegos, el coeficiente intelectual y el desarrollo cognitivo disminuyen”.

Disminución del coeficiente intelectual

Incluso en el caso de que no se pudiese considerar el único culpable de la reducción del efecto Flynn, “lo que sabemos con seguridad es que el tiempo que los niños pasan frente a las pantallas digitales recreativas tiene un influencia importante en el coeficiente intelectual (…) Cuando aumenta el uso de la televisión o los videojuegos, el coeficiente intelectual y el desarrollo cognitivo disminuyen”, añade.

“La revolución digital” y los usos recreativos más empobrecedores

“Nadie dice que la ‘revolución digital’ sea mala, ni que deba ser detenida”, puntualiza, y, por supuesto, que defiende que se enseñen a los estudiantes las herramientas y habilidades informáticas fundamentales; del mismo modo que reconoce que “la tecnología digital deber ser una herramienta relevante en la docencia”. Sin embargo, advierte:

“Cuando se pone una pantalla en manos de un niño o de un adolescente, casi siempre prevalecen los usos recreativos más empobrecedores”. Es decir, incide especialmente en los abusos de las pantallas digitales recreativas.

Muchas horas diarias dedicadas al entretenimiento electrónico

A continuación Michel Desmurget ofrece un dato que nos debe llevar a reflexionar sobre la ‘exposición’ de los niños a los dispositivos electrónicos. En este sentido, viene a decir que, como promedio, los niños actuales de dos años suelen estar unas dos horas al día pendientes de las pantallas de los dispositivos electrónicos, incluida la televisión; sube a casi cinco horas este consumo de tecnología recreativa en los niños de 8 años; y a más de siete horas en los adolescentes.

A los 18 años: 30 años ‘escolares’ de pantallas digitales recreativas

De estos datos extrae la conclusión de que “antes de llegar a los 18 años, nuestros hijos habrán pasado el equivalente a 30 años escolares frente a pantallas recreativas o, si lo prefiere ¡16 años de trabajo a tiempo completo!”. Y sentencia: “Es simplemente una locura y una irresponsabilidad”.

Sobre los efectos de los videojuegos es contundente

Cuando la periodista Irene Hernández Velasco le dice que “hay estudios que afirman por ejemplo que los videojuegos ayudan a obtener mejores resultados académicos…”, en entrevistado no puede ser más categórico: “Permítame decirlo con franqueza, eso es pura tontería”, comenta.

Y añade: “Esa idea es una verdadera obra maestra de la propaganda”, para a continuación hacer referencia a algunos estudios, entre ellos aquel en el que “los niños tuvieron que aprender una lista de palabras. Una hora después, a algunos se les permitió jugar un videojuego de carreras de autos. Dos horas después se fueron a la cama. A la mañana siguiente, los niños que no jugaron recordaron alrededor del 80% de la lección frente al 50% de los jugadores. Los autores observaron que jugar interfería con el sueño y la memorización”.

Informar a los niños sobre los efectos nocivos de las pantallas recreativas

En consecuencia, entiende que se debe informar a los niños sobre estos efectos nocivos de las pantallas recreativas. Recomienda que se les diga que “las pantallas recreativas dañan el cerebro, perjudican el sueño, interfieren con la adquisición del lenguaje, debilitan el rendimiento académico, perjudican la concentración, aumentan el riesgo de obesidad…”, convencido de que estos lo entenderán si se les explican razonadamente las consecuencias.

“No hay excusa para lo que estamos haciendo con nuestros hijos”

Y deja caer un reproche a los padres: «Simplemente no hay excusa para lo que les estamos haciendo a nuestros hijos y cómo estamos poniendo en peligro su futuro y desarrollo». Por eso, “la idea general es simple: a cualquier edad, lo mínimo es lo mejor”, añade, como norma.

El mal ejemplo de los padres

Aunque reconoce una dificultad añadida: “Es difícil decir a nuestros hijos que las pantallas son un problema cuando nosotros, como padres, estamos constantemente conectados a nuestros teléfonos inteligentes o a consolas de juegos”.

Yonquis digitales

Que la cosa no va por buen camino, parece un secreto a voces, porque los avisos en este sentido llegan de todas partes. Pedro Baños, coronel del Ejército de Tierra español y exjefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo del Ejército Europeo en Estrasburgo, en otra entrevista concedida al diario español El Mundo a raíz de la publicación de su libro ‘El dominio mental’, habla de una sociedad de verdaderos ‘yonquis digitales’.

Colegios sin pantallas electrónicas para los hijos de los grandes directivos de Silicon Valley

Y no hace demasiado tiempo saltó a los medios de comunicación la noticia de que los grandes directivos de las empresas tecnológicas de Silicon Valley enviaban a sus hijos a colegios en los que no hay ordenadores/computadoras, ni tabletas, ni teléfonos móviles hasta la secundaria.

Rehenes de las pantallas digitales recreativas

“Las apps y dispositivos, por lo general, no están diseñados para promover la educación y el conocimiento, sino para darle al usuario motivos para que permanezca mirando la pantalla el mayor tiempo posible”, dice el periodista Pablo Guimón en ecosfera.com, que ha analizado con atención la educación primaria que siguen los hijos de los directivos de Silicon Valley. En definitiva, las grandes empresas buscan hacer a los niños rehenes de las pantallas digitales recreativas. Pero no solo a ellos, también a los adultos.

Demasiados indicios y avisos de personas autorizadas como para que no nos tomemos en serio el desmesurado de tiempo que niños y jóvenes consumen frente a las pantallas electrónicas de entretenimiento.

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