El calor en las aulas, enemigo del rendimiento del alumno

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Visitamos al Escuela Rural Mixta de Magdalena (San Agustín Acasaguatlán-Guatemala). Eran las 11:00 de la mañana, el calor empezaba a hacerse sofocante para aquellos que estamos poco habituados. Profesores y alumnos también notan el ambiente cargado, pero para ellos era algo normal. Decían que ya estaban habituados. Nosotros pensamos que es difícil habituarse a esas temperaturas en las aulas, más altas incluso que fuera. Hay estudios sobre el calor y el rendimiento del alumno en las aulas.

Horarios matinales

En la actualidad en España prácticamente todos los colegios de primaria e institutos tienen horario matinal. Cuando había jornada partida, el primero de junio las clases pasaban a impartirse solo por la mañana. Ahora, a partir del uno de junio se cierran las actividades extraescolares, que van siempre en horario vespertino. Todos notábamos la influencia del calor en el rendimiento académico, aunque sin poder cuantificarlo, cosas que han hecho ahora estudios recientes.

Investigación sobre los efectos del calor en el aula

A más calor, menor aprendizaje. Eso dicen algunos estudios sobre el calor y el rendimiento del alumno en las aulas. Así podría resumirse la conclusión a la que llegaron un grupo de investigadores de la universidades de Harvad, UCLA y otras del Estado de Georgia, tras un estudio que se prolongó por espacio de 13 años en las aulas de EE UU, sobre una población estudiantil de 10 millones de estudiantes.

«Profesores y padres subestiman los efectos negativos del calor«

Dice también el estudio que autoridades educativas y padres “han subestimado” el impacto negativo que producen las altas temperaturas en el rendimiento escolar de los alumnos, tanto en las aulas como en casa, cuando se tienen que aplicar en el estudio. Los efectos observados, señalan los autores de la investigación, son: mayor dificultad para concentrarse, distracciones y agitación en el comportamiento del estudiante.

El estudio cuantifica que, a partir de los 21 grados centígrados, por cada aumento de la temperatura ambiente en 0,55 grados, el rendimiento del alumno/a disminuye un 1%. Y su descenso es notablemente superior cuando las temperaturas se sitúan por encima de los 32º C. Esos efectos no los han apreciado cuando el problema es el frío.

Rendimientos por debajo del 20%

Dicho de otro modo, a temperaturas de 32º C en las aulas, el rendimiento de los alumnos por término medio puede bajar un 20%. Aquel día el calor en las instalaciones del Colegio Rural Mixto de Magdalena no llegaba a ese extremo tal vez; pero nosotros lo sentíamos de un modo especial. “Están habituados”, repetían los profesores, en alusión a una aparente normalidad de alumnos y alumnas en aquel caluroso ambiente, aunque nosotros creíamos que nunca nadie se puede acostumbrar a impartir y recibir enseñanza a esas temperaturas altas, ofreciendo niveles de rendimiento óptimos.

El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) indica, por otra parte, los resultados en matemáticas con más bajos en aquellos países en los que existe la temperatura anual media es alta.

La experiencia de Bryanth Castro en la escuela de Magdalena

Bryanth Castro, redactor de InfantiaN, recuerda así su paso por la escuela de «Malena»: “El calor nos afectaba, impedía la concentración o que esta se mantuviese un tiempo que pudiese ser considerado como normal; pero ha sido una constante siempre. Entonces era más acusado en verano. Hoy los inviernos incluso son también más calurosos que en mi época de estudiante.

En verano, las mañanas se mantenían frescas hasta las 8:00 am, pero a partir de esa hora el ambiente se caldeaba. Las tardes eran aún más cálidas. Por fortuna, después de las 4:00 pm se levantaban vientos provenientes de los cerros y bajaban un poco las temperaturas. Durante el invierno, por la mañana el cielo permanecía por lo general nublado y las temperaturas se mantenían suaves; pero llegada la tarde salía el sol y sus intensos rayos aportaban mucho calor.

Estando estudiando en básicos en mi época -los horarios en este nivel son de tarde-, el calor era fuerte. Lo combatíamos un poco con unos ventiladores».

Materiales que retienen el calor

Otro factor que, lejos de ayudar, agrava la situación son las construcciones y la calidad de sus materiales. Por un lado, las escuelas no están construidas para que un aparto refrigerador pueda ser eficaz y, por otro, la baja calidad de los materiales, en lugar de hacer la función de aislantes, retienen más el calor, como ocurre con las paredes de bloques.

Lo expresa muy gráficamente Bryanth: “En verano el calor era muy fuerte y aun estando fuera del salón de clase se sentía”, dejando claro que incluso hacía más calor dentro que fuera, por las razones expuestas.

Como un pequeño paliativo, Social Ciclismo Fan Manager hace unos años dotó a la Escuela Rural Mixta de Magdalena de un ventilador para cada aula, pero aun así, la temperatura ambiente es demasiado alta. Eso lo nota la persona que llega de visita de fuera. Para profesores y alumnos unos días resultan más llevaderos que otros, pero es un ambiente normal.

Un maratón en desigualdad

Cuando decimos: «Están habituados», es en cierto modo correcto. Significa que alumnos de un país con clima más frío introducidos de repente en ese ambiente tendría mayores dificultades para rendir. Pero se da la circunstancia de que esos alumnos estudian en su país en otras condiciones y, en un mundo cada vez más global, eso tiene una gran relevancia.

La situación es similar a una prueba de maratón que unos disputan a temperatura de 20º C y otros a 35º C y en la que se tienen en cuenta los tiempos absolutos, porque niños y niñas estudian y se forman, entre otras cosas, para poder ser buenos profesionales en el futuro.

De su cualificación va a depender la productividad del país. Si esta es baja, será más difícil crear productos competitivos para la exportación y, al mismo tiempo, el mercado interno estará invadido por artículos de importación. La diferencia entre países ricos y pobres seguirá ampliándose.

No se pueden hacer milagros, pero si se tienen claros cuáles son los agente externos que más afectan al rendimiento escolar del niño/niña, seguramente se rebajarán esos obstáculos en proporciones muy significativas.

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