¡Mi hijo tiene una fractura! ¿Cómo debo actuar?

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Las fracturas son lesiones muy comunes en los niños/as

Niños y huesos rotos son dos conceptos que van bastante asociados. De hecho, este tipo de lesiones son muy comunes en la primera etapa de la vida de las personas. Es frecuente encontrarnos en la situación de: «¡Mi hijo tiene una fractura! ¿Cómo debo actuar?»

Las fracturas, resultado por lo general de caídas, son la cuarta lesión más común entre niños menores de seis años.

Cómo detectar una fractura

No siempre resulta fácil determinar cuándo un hueso está roto, especialmente cuando el niño es demasiado pequeño como para describir lo que siente; sin embargo, podemos hacer una primera evaluación en casa en base a los siguientes criterios:

  • Extremidad o articulación visiblemente fuera de lugar o deformada.
  • Movimiento limitado o incapacidad para mover una extremidad.
  • Hinchazón, hematoma o sangrado.
  • Dolor intenso.
  • Entumecimiento y hormigueo.
  • Ruptura de la piel con el hueso (caso más que evidente de fractura)

Importante

El hecho de que el niño pueda mover el miembro o parte afectada no descarta necesariamente la fractura.

Siempre que exista una leve sospecha de fractura se debe consultar al especialista tan pronto como sea posible.

Primeros auxilios: Cabestrillo

Una fractura puede producirse en cualquier situación, con un centro médico cerca o no tan accesible; por lo tanto, en caso de accidente y sospecha de fractura se debe aplicar un cabestrillo improvisado con un material semirrígido, enrollado como tablilla para proteger la lesión de movimientos innecesarios durante el traslado, pero nunca con la intención de corregir un posible desplazamiento de la fractura.

Recomendaciones en caso de posible fractura

  • No proporcionar bebida ni ningún tipo de calmante al accidentado/a antes de consultar al médico.
  • Si el niño/a no es de muy corta edad, se puede aplicar una compresa o toalla fría sobre la lesión para reducir el dolor. (No aplicar hielo en el caso de bebés o niños de corta edad. El frío extremo puede producir lesiones en sus pieles delicadas).
  • Si la lesión está abierta y sangra, o si el hueso perforó la piel, presionaremos con firmeza sobre la herida y a continuación la cubriremos con una gasa esterilizada o, en todo caso, limpia.
  • Bajo ningún concepto intentaremos devolver nosotros el hueso a su sitio.
  • Acudir cuanto antes al médico.

Cuidados posteriores a la atención médica

Las fracturas de los huesos jóvenes (en niños/as) rara vez necesita de intervención quirúrgica, pues, por lo general, los desplazamientos leves se irán corriendo con el efecto del crecimiento.

No obstante, aun sin cirugía, hemos de estar pendientes de posibles hechos:

  • Fiebre. Puede indicar infección de la lesión.
  • Dolor, adormecimiento o los dedos de las manos o los pies se tornan azules o pálidos, llame inmediatamente al médico. Son indicativos de que el yeso o férula están demasiado apretados y de no corregirse podría acarrear daños permanentes.
  • La férula o yeso se rompió, mojó… y, en consecuencia, se aflojó en exceso, por lo que ya no puede realizar el efecto de contención previsto.

En todos los casos, se debe consultar inmediatamente al médico.

Información adicional: tipos de fracturas

Por la naturaleza de las mismas podemos clasificarlas como:

  • Fractura de Rama/Tallo Verde: el hueso se rompe pero no se separa en dos partes, como la madera verde que se quiebra solo por un lado. (Típica fractura de infancia).
  • Fractura de Doblez: el hueso se dobla pero no se rompe (común entre niños).
  • Fractura Completa: el hueso se rompe en dos partes. 
  • Fractura Conminuta: el hueso se quiebra en más de una parte o se astilla. 
  • Fracturas no desplazada: los extremos rotos siguen estando en la posición correcta.
  • Fractura Abierta o Expuesta: el hueso sobresale atravesando la piel.
  • Fractura Cerrada: el hueso se rompe y la piel permanece intacta.
  • Fractura Transversal. Aquella en la que la línea de fractura es más o menos perpendicular al eje longitudinal del hueso. Suele ser dentada, irregular.
  • Fractura espontánea o patológica: se produce sin un traumatismo agudo o por un traumatismo incapaz de fracturar un hueso sano.
  • Fractura Espiroidea o de Torsión: el hueso tiende a retorcerse sobre sí, produciéndose una línea de fractura.

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